Mi madre me pidió que me quedara con ella, pero nos echó a mi padre y a mí de casa y hace décadas que no se interesa por mi vida.

Estoy completamente de acuerdo con mi madre en que mi padre no era un modelo a seguir ni una persona especialmente buena y sensible. Bebía con frecuencia y entiendo perfectamente por qué se divorció de él. Lo único que no entiendo es cómo pudo entregarme a los ocho años. No era capaz de cuidar de sí mismo, y mucho menos de mí. Mi infancia relativamente feliz con mi padre se convirtió en una pesadilla. Mamá no lo sabe, apenas lo conoce, pero yo rezaba todas las noches para crecer y salir de casa de mi padre. Fui la persona más feliz del mundo, cuando me mudé a una residencia en otra ciudad y empecé mi vida independiente sin la eterna bebida de mi padre, sus moralizantes y “sabios” consejos de vida.

Mi vida después no fue fácil, hubo altibajos, con su mujer, tampoco me llevaba muy bien, pero si tuvimos una pelea seria, fue por nuestra incompatibilidad de caracteres. A ella le gustaba una cosa, a mí me gustaba otra, ella quería para su hija unos círculos, yo quería otros, y de alguna manera resultaba que de vez en cuando nos peleábamos. Después de una de esas peleas, mi mujer se fue de casa con mi hija -no para siempre, sino a dar un paseo para refrescarse- y me sentí perturbado cuando sonó el timbre.

Mi madre estaba en la puerta. Al principio no la reconocí. Dijo que tenía problemas y que necesitaba un sitio donde quedarse.

– Intentan desahuciarme por no pagar el alquiler, golpean las ventanas, no puedo dormir. Me quedaré aquí un par de días, ¿vale?

No dejaría que mi padre hiciera eso, y tampoco dejaría que una mujer a la que no he visto en años, sólo he mirado su página de Facebook.

– ¿Cómo sabes mi dirección? Deberías irte.
– Mi padre me la dio. Sigue siendo un idiota, te dirá cualquier cosa…

Tuve que dejarla entrar un tiempo porque no quería que todos los vecinos y en el hueco de la escalera se enteraran de su deuda y de papá.

Así que mamá se quedó un par de días y luego semanas. Sorprendentemente, enseguida hizo buenas migas con mi mujer y las dos empezaron a hacerme la puñeta. Pensaba que era porque las dos eran mujeres, que tenían los mismos puntos de vista, pero oí por casualidad a mi madre hablar de mí mientras pensaban que había salido a fumar. Soy igual que mi padre, seguro que bebo sin que se den cuenta, y cuando sea viejo seré insoportable. Vale, si me lavan las manos, pero ¿y si mi mujer decide marcharse por las palabras de mi madre?

Pregunto cuándo se irá, pero mi mujer y mi hija siempre están del lado de mi madre. Algunas están contentas de ver a otra mujer en casa, otras están locas de contentas de jugar con la abuela y escuchar cuentos antes de dormir, pero yo no estoy tranquilo. Siento que intentan echarme a la fuerza de mi propia casa. ¿Le he hecho algo malo de lo que me acusa? ¿O se está vengando de mi padre a través de mí?

 

 

Rate article
Mi madre me pidió que me quedara con ella, pero nos echó a mi padre y a mí de casa y hace décadas que no se interesa por mi vida.