Qué mujer no sueña con que un hombre, el objeto de su amor, sea siempre admirado y dedicado a ella. Pero no todas tienen una sabiduría tan grande para transformar lo deseado en realidad. Te ofrecemos algunos puntos, realizando los cuales se pone a un hombre en una droga.
1. Nunca hay que conquistar a un hombre. El trabajo de un hombre es hacer movimientos, actos de interés y mostrar su amor y simpatía. Algunas mujeres comienzan inmediatamente a imponerse al hombre que les gusta. Créeme, esto no es bueno. Tal vez él se interese, pero definitivamente no por mucho tiempo.
2. Una vez que el hombre haya dado los primeros pasos para conquistarte, admíralo de vez en cuando. Dígale que nadie haría algo tan bonito como él. Hazle sentir como un conquistador, especial.
3. Cuando las cosas sigan adelante y el hombre sea aún más intenso, ponte un poco fría. No respondas siempre a sus llamadas y mensajes. Dile que estás ocupada. Tiene que entender que no es el único al que necesitas, que no es el centro de tu universo. Conviértete en un activo para él.
4. Déjale jugar al juego que tú le digas. Un hombre se comporta de forma chulesca y con exceso de confianza, ponle a prueba en busca de debilidades, rompe algunos de sus principios.
5. Sí sólo una vez que el juego ha terminado, aceptar la posición de ninguna culpa. El hombre es el único dueño y tú eres su amante.
Se mire como se mire, a los hombres les gustan las damas esquivas, a veces frías, jugando con ellas. Con estas siempre interesantes tales nunca se aburren. La imprevisibilidad es siempre una carta de triunfo.






